Byung-Chul Han detecta que en las últimas décadas se ha producido en nuestras sociedades occidentales avanzadas un cambio de paradigma y que la anterior sociedad disciplinaria ha pasado a ser una sociedad del rendimiento.
Las lenguas y los síntomas
“En ese momento (1967) Barthes podía cuestionar la autoría en términos teóricos porque atribuir una obra de arte a un autor humano seguía vigente. Esto es algo que la IA está cuestionando”, señala la filósofa alemana Catrin Misselhorn.
En su libro La inteligencia artificial y el fin del arte (Editorial Herder), las nuevas condiciones de reproducción y generación de obras de arte que hace posible la IA instalan un regreso a cierta literalidad. (Alejandra Varela. Cultura/Clarín)