ISBN: 9789875002166

Formato: 336 págs. 13 x 19 cm.

Fecha Publicación: Octubre 2015

Precio: $ 320,00 (U$S 18,82)

Documental, testimonios y memorias

Miradas sobre el pasado militante

Documental, testimonios y memorias. Miradas sobre el pasado militante

Paola Margulis, Montajes, 01/07/2016

Documental, testimonios y memorias. Miradas sobre el pasado militante de Gustavo Aprea presenta un análisis tan meticuloso como reflexivo sobre el documental de memoria argentino realizado a partir de mediados de la década del noventa. En un tiempo en que la crítica –y también buena parte de los estudiosos del cine– tienden a definir la producción audiovisual correspondiente a fines de siglo pasado a partir de la categoría genérica de “nuevo cine” o en su defecto, “nuevo documental” argentino, el trabajo de Aprea tiene el mérito de recortar su objeto de estudio a partir de la especificidad que adopta el documental argentino hacia aquellos años: la construcción de una memoria histórica sobre la militancia armada durante la última dictadura militar (1976-1983). En este marco, la memoria –como una dimensión en disputa– es abordada en función del pasado militante de la generación del setenta, vista desde la perspectiva de los compañeros de lucha sobrevivientes, pero también desde la mirada crítica de los hijos de desaparecidos que emprenden la necesaria –y al mismo tiempo, por definición, inconclusa– búsqueda por construir una imagen identitaria acabada de sus propios padres militantes ausentes. El análisis se interesa especialmente por el testimonio –una herramienta probatoria del documental que constituye una especificidad de este tipo de cine evocativo del pasado– como vía de construcción y problematización de las distintas memorias de militancia de los grupos armados Montoneros y Partido Revolucionario de los Trabajadores / Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP). Este abordaje –entre las memorias individuales y las sociales– le permite a Aprea establecer una conexión explícita con el giro subjetivo que tenderá a caracterizar en términos enunciativos y estéticos, a esta segunda generación de realizadores, en paralelo a la estabilización del proceso de institucionalización del documental argentino.
Este trabajo, que dio forma a la tesis doctoral en Ciencias Sociales de Gustavo Aprea, se organiza a partir de tres partes o capítulos. Como adicional, el libro también incluye una cronología, coordinada por Gustavo Aprea, Alejandra Figliola y Gerardo Yoel, sistematizada a partir de distintas líneas de tiempo que permiten relacionar el lugar de los testimonios en la construcción de memorias sociales manifestadas estética y audiovisualmente, en conexión con las transformaciones que se producen en el contexto sociopolítico. 
La primera parte del libro, titulada “El cine y la reconstrucción del pasado (Historia)” emprende un minucioso recorrido que repone distintas teorizaciones que sostienen la vinculación entre el cine y la historia, evidenciando el modo en que los films funcionan necesariamente como documentos de su tiempo. Intentando diferenciar la forma en que historia y memoria se relacionan con el pasado –adquiriendo lógicas en ocasiones complementarias y en otras antagónicas (p. 31)-, el trabajo de Aprea emprende a su vez una detallada conceptualización de dicho término y su funcionamiento social. Luego del abordaje de la relación entre cine y memoria, el autor distingue el cine histórico respecto del de época. Con el fin de “[…]analizar cómo van cambiando las formas de relacionar el pasado, el presente y el futuro dentro de la cultura audiovisual argentina y cómo se consolida la etapa actual[…]” (p. 47), dicho capítulo también incluye un recorrido a través de las reconstrucciones ficcionales de la historia, distinguiendo varias etapas que definen modalidades en la narración e interpretación de la historia argentina.
El segundo capítulo se titula “Los documentales como constructores de memoria social (Discurso)”. Además de definir y delimitar algunos aspectos que componen al documental en general y al documental de memoria en particular -especialmente la presencia de los testimonios- esta parte del libro también se ocupa de problematizar la mirada autoral en los textos no ficcionales. De esta forma, Aprea caracteriza los documentales de memoria como un género específico dentro del campo documental, y los describe como “…lecturas del pasado que evidencian algunas de las condiciones del momento de la evocación. Trabajan con los testimonios como parte fundamental de la interpretación que realizan resaltando las conexiones entre el pasado recordado y el presente del rodaje.” (p. 93-94). Esta exposición incluye una conceptualización en torno de la noción de testimonio y sus diferentes tipologías, así como de las distintas relaciones que se establecen entre testigo y solicitante, y entre testigo y espectador; para luego observar las variantes en el efecto testimonial que generan.
Una buena parte de este capítulo está destinada al análisis del dispositivo testimonial en el documental de memoria argentino correspondiente a la segunda mitad de la década del noventa. Luego de establecer ciertas subcategorías –biografías individuales, revisiones de trayectorias grupales, etc.– el análisis se orienta hacia las modalidades de construcción de las memorias militantes, teniendo en cuenta cuatro aspectos: “[…]el recorte de los acontecimientos evocados que se elige, el modo en que se articula la narración, cómo se trabajan los testimonios y el punto de vista elegido para elaborar la interpretación.” (p. 164). Sin adelantar demasiado del análisis, recuperaremos, sin embargo, algunos de sus puntos conclusivos. Según sostiene Aprea, los documentales que representan una voz generacional colectiva (tanto del lado de Montoneros como del PRT) tenderían a incluir los testimonios como documentos sobre los que podrían construirse argumentos que intervienen en la interpretación final de los acontecimientos evocados. En palabras de Aprea: “De un modo más o menos crítico, contraponen la militancia considerada como una acción colectiva con el momento del rodaje, en que es rechazada. En el marco de esta disputa no se pone en cuestión la validez de los testimonios ni el valor de verdad de los acontecimientos evocados.” (p. 215). En aquellos films que evocan a Montoneros la memoria se opondría tanto a las lecturas hegemónicas como a las de los dirigentes de la organización. Por su parte, el grupo que recupera el pasado del PRT –salvando algunas excepciones- se inclinaría a presentar una lectura unificada en cada documental, sin cuestionar la veracidad de las declaraciones. Desde otro lugar, los films de los hijos de militantes muertos procurarían a construir memorias individuales. Siguiendo a Aprea, estos films tenderían la evocación de la militancia de la generación de sus padres con la experiencia de la búsqueda que emprenden para interpretar un pasado que los ha marcado en forma traumática. En ellos, los realizadores-protagonistas tenderían a contrastar y cuestionar la validez de las declaraciones de los testigos, utilizándolas, muchas veces, para tomar distancia frente a ellas.
“Memorias, estéticas y políticas (Discusión)” constituye la última parte de este libro. Tal como se aclara al principio del capítulo, los debates desarrollados se basan en tres tipos de problemas que conciernen a los documentales que componen el corpus de análisis: “el rol que cumplen en relación con las memorias sociales; los problemas estéticos involucrados; la dimensión política de la reconstrucción del pasado.” (p. 219). Luego de emprender la clasificación de los documentales en función del tipo de evocación que realizan, Aprea sostiene la existencia de una memoria hegemónica dentro de las evocaciones fílmicas del PRT. Según nota el autor, la dignidad y los objetivos de los setenta se contrapondrían con el momento de la evocación en el que estos valores solo aparecerían en forma de resistencia popular motivada por la crisis del 2001. De esta forma, sostiene Aprea, “[…] los documentales sobre el PRT construyen un constituido por la generación militante y los que la toman como modelo que enfrenta tanto a los defensores de la dictadura y los que avalan la teoría de los dos demonios como los ex montoneros y las políticas de reivindicación de la militancia revolucionaria del kirchnerismo” (p. 224). En contraposición a esa postura reivindicativa de la experiencia revolucionaria de los setenta, los documentales sobre Montoneros, aún cuando presentan distintas variantes, tenderían a sostener una discusión constante sobre el origen, las consecuencias y el sentido de la militancia. En ese aspecto, argumenta Aprea, “[e] l construido se diferencia y critica la perspectiva dominante durante la década de 1980, en la que desde una condena moral se busca representar al conjunto de la sociedad que defiende los valores de la democracia” (p. 226). Por su parte, la generación de los hijos se interesará en sostener una posición crítica acerca de la militancia. En estos films, la presencia activa de los directores en la escena de la rememoración –la adopción de modalidades performativas-, funcionaría como un criterio de legitimación fundamental; y el conocimiento que materializan estaría ligado a la transmisión de la experiencia de una búsqueda destinada al fracaso. En ese sentido, propone Aprea, “[s]us interpretaciones reducen el sobre el que construyen la evocación a aquellos que acompañan a los realizadores y un público fragmentado que comprende su experiencia traumática.” (p. 228).
De esta forma, el análisis en profundidad que entabla el libro (que obviamente excede aquello que podemos reponer en esta reseña), y la metodología de trabajo de Gustavo Aprea –en particular el seguimiento del dispositivo testimonial y su lúcida puesta en contexto–, le permiten detectar, diferenciar y comparar las variadas memorias sobre la militancia revolucionaria de los setenta, evitando generalizaciones y simplificaciones. Al mismo tiempo, este trabajo implica el seguimiento del modo de utilización del dispositivo testimonial en períodos anteriores y posteriores, y los efectos de sentido que producen. Esto representa, sin duda, un meritorio avance respecto de la generalidad con la que ha tendido a ser tratado el tema con anterioridad, poniendo en evidencia algunos de los mecanismos por medio de los cuales el documental logra sostener memorias en cruce.

Fuente: www.revistamontajes.org/wp-content/uploads/2017/01/1-P.Margulis.pdf

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