ISBN: 9789875001718

Formato: 144 págs. 14 x 21 cm.

Fecha Publicación: Mayo 2013

Precio: $ 160,00 (U$S 9,41)

La ciudad a lo lejos

La ciudad a lo lejos

María Stegmayer, Revista Otra Parte, 29/08/2013

“La ciudad no siempre fue, no siempre será, tal vez ya no sea”. Con esta sentencia, La ciudad a lo lejos se abre a interrogar la cuestión urbana o, más precisamente, la experiencia sensible de la ciudad bajo el signo del tránsito y de lo transitorio. En este sentido, el espíritu de la ciudad es circulación, tráfico, movimiento, oscilación; pero también trance, deriva, paso, trayecto, extravío. Y al mismo tiempo: desfallecimiento, suspensión y aun, extremando las figuras, un deslizarse al borde de la muerte misma en virtud de su propia anacronía. Un impasse y su angustia, en palabras de Nancy, rubrican su potencia de espaciamiento.

La primera parte del libro incluye un ensayo de 1987 dedicado a Los Ángeles y una prolongación de ese texto escrita a pedido doce años después. Hay que agradecerle a Nancy que no redunde en el lugar común que hace de L.A. el emblema maldito de la no-ciudad, o de la anticiudad, y que se ocupe de argumentar, en todo caso, que lejos de encarnar la destrucción de la ciudad, Los Ángeles condensa y extrema hasta la exasperación rasgos que le han pertenecido desde siempre: los de ser una fuerza que deshace su propia Idea y también su Imagen, la expande por todas partes, la desbarata allí donde todavía se confunde con la interioridad o la localidad, la política o la civilidad, para proyectarla y esparcirla siempre más afuera y más lejos de sí. La nostalgia que idealiza la ciudad de ayer, la que hoy se piensa en vías de extinción, sugiere Nancy, refleja la añoranza de la ciudad rural, la aldea como sueño de inmanencia comunitaria que todavía insiste entre nosotros. Los Ángeles desmiente y denuncia esta fantasía. Nos entrega, a cambio, el desafío de pensar cómo habitaremos en el futuro. Así, “Los dos porvenires de la ciudad” examina dos formas, la conurbación y la villa miseria, en que la ciudad –si aún le cabe ese nombre– suspende su movimiento autoexplicativo, lazo que todavía la ataba a las Luces, para anunciar, de ahora en más y salvajemente, su falta de futuro. Una contra la otra y una en la otra, la conurbación y la villa se tocan, se contaminan, pero se separan en un sentido fundamental. De ahí que la segunda –ese exceso de signos que el apelativo no acierta a resumir– se recorte ya no como devenir proliferante y reticular, sino como devastación sin devenir: ya no lo lejano sino lo fuera-de-lugar. En otras palabras, lo inhabitable mismo.

Ciudad y técnica, ciudad y fotografía, arte y ciudad, tópicos por los que discurre este libro que cierra, inesperadamente, con un poema del propio Nancy, son desplegados en atención a los modos en que la mirada y el oído, el tacto y la voz, el roce y el chasquido, así como el pulso meditativo que hilvana las frases en “Rumoración”, se vuelven indisociables de esa erotización del cuerpo social que aún llamamos ciudad. Su personaje central, el transeúnte, prosigue en todas sus remisiones la reflexión del autor en torno al vivir-juntos: la comunidad como perpetuo desplazamiento, apenas punto de pasaje “donde tiene lugar algo diferente al lugar”.

Fuente: revistaotraparte.com/semanal/ensayo-teoria/la-ciudad-a-lo-lejos/

Libros relacionados:

Filosofía para Niños

Stella Accorinti

El siglo

Alain Badiou