ISBN: 9789875001503

Formato: 344 págs. 14 x 22 cm.

Fecha Publicación: 2011

Precio: $ 290,00 (U$S 17,06)

Consecuencias

Consecuencias, de Penélope Lively. Saldando una larga deuda

Carlos Roberto Morán, Blog Noticias desde el sur - Comunidad El País, 08/09/2011

Celebración de la vida

Aunque la británica Penélope Lively es una reconocida autora de más de cincuenta libros y de fama internacional, hasta ahora prácticamente no se la había traducido a nuestro idioma. Con la publicación argentina de Consecuencias, comienza a saldarse una suerte de injusta deuda, porque es una escritora de verdaderos méritos.

La novela referida cubre unos setenta años de vida británica a través de tres generaciones de mujeres y las consecuencias a la que alude el título refieren a las casualidades, a los caminos sorpresivos y sorprendentes por los que marchamos al vivir. Los encuentros inesperados con seres hasta ese momento desconocidos que, de súbito, se vuelven próximos hasta el punto de transformarnos. Más estrictamente, Lively habla de los encuentros amorosos, de cómo las familias se van constituyendo de forma azarosa.

Así, en 1935 la muy joven Lorna Bradley, de la alta clase londinense, se encuentra en un parque de la capital inglesa con el también joven (en su caso pobre y pueblerino) Matt Faraday quien está haciendo sus primeras armas en el grabado. Él está tomando apuntes para un trabajo y ella se ha refugiado en el paseo luego de una pelea con su madre.

Es un encuentro accidental, porque difícilmente Lorna y Matt se hubieran conocido de otra manera dadas las rígidas estructuras sociales vigentes en la Inglaterra de la época. Pero no sólo se conocen, sino que llegan al casamiento –pese a la previsible oposición de los padres de la muchacha-, se van a vivir al campo y al tiempo tienen una hija, Molly.

Ella será a su vez, en su momento, la segunda protagonista de la novela, como después ocurrirá con su propia hija, Ruth. Pero la narradora se tomará su tiempo para entretejer estas historias de “vidas privadas”, como se la ha dado en llamar, que se van vinculando con la otra Historia, que opera como telón de fondo a lo largo de las 339 páginas de Consecuencias.

La sangre y los afectos

Le importa a Lively el paso del tiempo y, más aún, el entrelazamiento generacional, las oscuras -en el sentido de secretas, de misteriosas- sendas de la sangre y de los afectos. E interpreta que es en las mujeres donde esas coordenadas emocionales son más fuertes, más permanentes.

En cuanto al paso del tiempo, lo interesante de Consecuencias es cómo Lively lo resuelve narrando en un constante “presente” que va modificándose con aparente morosidad aunque eso sea no más que un ardid de la escritora, puesto que todo fluye. En la novela, como en la vida, todo es imparable y a la vuelta de la esquina, por así decirlo, espera ese “acontecimiento”, esa “consecuencia” que en esta ficción terminará generando cambios sustanciales en las protagonistas.

Lo que le esperan a Matt es la guerra y la muerte. Para Lorna lo inesperado es saberse súbitamente viuda, muy joven, muy desamparada con la pequeña Molly. Esa situación la lleva a aceptar el afecto y, más que eso, la protección de Lucas, un editor amigo de la pareja, verdadero ácrata, casi un marginal de la sociedad, pero profundamente humano.

Habrá más, por cierto, porque como se dijo la vida sigue. Así de Lorna y Lucas nacerá Simón y más adelante, luego de la guerra, Molly conseguirá empleo en una biblioteca donde conocerá a un hombre mayor y casado que será padre de la tercera protagonista, Ruth. Molly llevará una vida rebelde que se corresponderá con la generación desprejuiciada de los ’60, por lo que podrá desarrollar su proyecto de vida sin mayores dificultades a pesar de ser madre soltera (Lorna en cambio sólo mantuvo relaciones con Matt luego de casada)

El legado de Matt

Esos pequeños datos, esos detalles, que Lively va insertando como al pasar en la novela, son los que dan particular impulso y riqueza a Consecuencias. Es interesante advertir cómo la novelista logra casi sin sobresaltos ir cambiando los protagonistas de la historia. Más precisamente, de qué manera ubica en un primer plano a los que estaban en la “periferia” del relato y también cómo los que habían sido protagonistas se vuelven recuerdo, nítido primero, mucho más diluido un poco más tarde.

Así, el Matt febril y decidido a ser reconocido como grabador en esos años ’30 en el que el Imperio británico aún tenía espacio y poder (y el mundo victoriano todavía hacía sentir sus fuertes ecos), va ensombreciéndose desde el momento en que es convocado a filas y una vez muerto pierde entidad, primero como recuerdo que se deslíe y luego como una suerte de fotografía en la que se va degradando el color hasta casi desaparecer.

Ocurrirá con Lorna también, y más tarde con Lucas, con Simon, con Molly y con varios personajes más que irán retrocediendo a medida que otros asumen el papel principal de la historia. Como ocurre con Ruth, nuestra verdadera contemporánea, la última en asumir la herencia familiar, en volver suyos lo que esa pequeña tribu le delega como herencia.

Los grabados de Matt de cierta manera serán también el hilo conductor de las historias y tendrán mucho que ver con el final, cuando Ruth regrese a la casa de campo donde vivieron sus abuelos y de una determinada manera complete el círculo abierto por esos jóvenes idealistas de los ’30, cuando aún no había estallado la guerra y se creía en una paz duradera.

Las historias de la familia Faraday están muy vinculadas con el arte y la cultura, en sus distintas manifestaciones. Así, mientras que Matt es un grabador, Lucas trabaja en ediciones (especialmente en las que se muestran los trabajos de Matt) Molly comenzará en una biblioteca y más tarde estará encargada de hacer reuniones de tipo cultural (donde se vinculará con un poeta, Sam Priest) El padre de Ruth es un mecenas del arte, Simon será dueño de una librería independiente a la que le resultará difícil subsistir. Ruth (una sensible cronista de periódicos), luego de un casamiento que terminó en divorcio, se encontrará con un profesor universitario, aunque este encuentro quede reservado a un incierto futuro.

A la novela le falta el misterio, algún enigma o alguna zozobra fundamental que afecte a esa familia de seres nobles. Tampoco hay personajes sórdidos. Lively sin duda hizo una opción, le ha gustado contar sobre la vida de seres idealistas así como sobre los atisbos de un presunto Paraíso en la Tierra. Es una novela celebradora de la vida, como lo es el mural que dejó como legado Matt: “Las paredes danzaban, con figuras que giraban en ronda, mano con mano, hombre y mujer, desnudos, vibrantes, gozosos”.

Fuente: lacomunidad.elpais.com/cmoran24/2011/9/8/el-comentario-consecuencias-penelope-lively

Libros relacionados:

Tigre Lunar

Penelope Lively

Álbum de familia

Penelope Lively

Sin amor

Anna Kavan