ISBN: 9789875000995

Formato: 320 págs. 16 x 23 cm.

Fecha Publicación: 2006

Precio: $ 350,00 (U$S 20,59)

Educar la mirada

Políticas y pedagogías de la imagen

Introducción

La imagen es hoy uno de los modos de representación más extendidos. Ciertamente, es ésta una etapa “oculocéntrica”: el ojo al servicio de la vigilancia, el ojo del poder, el ojo del espectador, el ojo del consumidor, y así podríamos seguir una taxonomía cada día más exhaustiva y siempre incompleta. Si “ver, conocer y dominar” fue una secuencia epistemológica y política central para la modernidad del siglo XVIII, la actual expansión de los medios audiovisuales extiende y transforma ese régimen de representación. La nuestra es una sociedad saturada de imágenes, donde la tentativa de territorializar lo visual por sobre otros registros de la experiencia no deja, sin embargo, de evidenciar cierta anorexia de la mirada, cierta saturación que anestesia y que banaliza aún las imágenes más terribles, que nos insta como educadores a pensar una nueva pedagogía de la mirada.

Se señala muchas veces que “una imagen dice más que mil palabras”. Ello no siempre es cierto: hay imágenes que valen mucho y otras que valen poco, y lo mismo puede decirse de las palabras. Pero frente a aquello que nos enmudece, nos supera, nos conmueve y nos afecta, probablemente la tarea de la educación sea ofrecer palabras. Palabras nuevas, inquietas, provocadoras, explicativas, que intenten hacer hablar a las imágenes. Y también sea ofrecer imágenes, imágenes otras que den cauce al trabajo intelectual y la reflexión ética y política acerca de qué pasa con lo visual hoy.

¿Qué es la imagen? ¿Qué implica ver? ¿Qué constituye la mirada? La imagen es una producción humana; es una creación mental que nos permite imaginar, y de ese modo dar curso a nuestras propias vidas, a veces superando situaciones difíciles. La imagen, en tanto producción humana, hace suyo lo profundo, lo lejano y extenso para acercarlo a lo inmediato, cercano y específico. La mirada es retícula intensa sobre una inconmensurable variedad de experiencias. Pero también, como señala Jacques Derrida, la mirada convoca a autoridades, instituciones, filiaciones. Al fin y al cabo, ¿no será que “se necesita más de un ojo, se precisa de ojos para que nazca una mirada?”. Hay un derecho de miradas que tiene varias autoridades: la del Arte con mayúsculas, la del espectador, la del director de escena, entre muchas otras. Mirar una imagen es convocar todo eso al mismo tiempo.

Una pedagogía de la mirada que apunte a una relación distinta con la imagen, una relación no anoréxica, una relación política y ética más plena, debería ofrecer otras propuestas. Hoy es frecuente encontrar que las imágenes están presentes en la formación docente y la enseñanza, ya sea como pasatiempo, como ilustración, o incorporada a prácticas de enseñanza más “clásicas” como la lectoescritura. Sin embargo, este libro parte de considerar que la cuestión de la “pedagogía de la imagen” debe ser tomada más en serio. En primer lugar, esta “pedagogía de la imagen” debe poner en cuestión toda una tradición de los sistemas educativos modernos, en los que la imagen ha sido generalmente despreciada como una forma de representación inferior y menos legítima que la escritura. En segundo lugar, cuando hoy se trae la imagen a la transmisión, se la considera un reflejo transparente de realidades simples, una ilustración casi redundante de argumentos reflexivos vinculados a otras formas de expresión (que también, equívocamente, se creen transparentes y simples). Por eso, proponer otros vínculos entre palabras e imágenes, proponer otros modos de trabajo con las imágenes, analizando la carga que contienen, “abriéndolas” en su especificidad, y poniéndolas en relación con otras imágenes, relatos, discursos e interpretaciones de esa realidad, es una tarea educativa de primer orden. 

Este libro se originó en las presentaciones realizadas en el Seminario Internacional “Educar la mirada: políticas y pedagogías de la imagen”, que buscó propiciar el debate sobre los medios y modos de producción de imágenes y su relación con la educación. En una sociedad en la que ha crecido la desigualdad y la fragmentación, y las situaciones de exclusión y discriminación se multiplican cada vez más, es preciso retomar viejos problemas éticos y políticos en relación con los procesos de construcción de las imágenes, con aquello que vemos y el modo como somos vistos por los demás. Hoy la formación política y ética está íntimamente vinculada a la cuestión de las identidades que promueven o que encuentran los procesos pedagógicos, junto con las imágenes como lenguaje privilegiado de la cultura contemporánea. Nos pareció importante interrogar ambos aspectos, el de la formación política y ética, y el de la formación audiovisual, al mismo tiempo. Si bien es común hablar de las “imágenes de sí” o de las “imágenes del otro”, no es tan común tomarse las “imágenes” más literalmente, analizando qué suma un idioma visual, qué aporta la cultura de los medios audiovisuales, las fotografías, el espectáculo (que muchos indican como el signo más fuerte de nuestro tiempo), del modo como constituimos nuestra manera de ser y de relacionarnos con los otros. 

Descargar Fragmento (93 Kb)

Libros relacionados:

¿Dónde está la escuela?

Alejandra Birgin
(compilación)

Aprendizaje de niños y maestros

Nora Emilce Elichiry
(compilación)

Aprendizaje y contexto: contribuciones para un debate

Nora Emilce Elichiry
(compilación)