ISBN: 9875000590

Formato: 272 págs. 16 x 23 cm.

Fecha Publicación: 2001

Precio: $ 300,00 (U$S 17,65)

Las estructuras sociales de la economía

Sociología generalizada

Joaquín Mirkin, Página 12 - Radar Libros, 01/11/2001

Probablemente estemos asistiendo a una nueva fase de la historia. Más de veinte años de predominio de los postulados de la economía neoliberal parecen hoy puestos en jaque desde sus inicios en la década del setenta. ¿Vuelta del Estado? ¿Retorno de la política?
Uno de los más polémicos críticos de la visión neoliberal (ajuste fiscal, privatizaciones, desregulación, retracción del Estado, entre otras cosas) ha sido sin dudas Pierre Bourdieu –profesor titular de la cátedra de sociología del Collège de France–, cuya obra se ha convertido en un clásico de la sociología contemporánea. Tanto Las estructuras sociales de la economía (su último ensayo) como El sociólogo y las transformaciones recientes de la economía en la sociedad (desgrabación de una videoconferencia entre Santiago de Chile, Córdoba, Buenos Aires y París) ofrecen un agudo análisis sociológico de la economía y de los temas económicos para demostrar cómo –en el primer caso– la oferta, la demanda, el mercado y las categorías de comprador y de vendedor son nada más y nada menos que el producto de una construcción social. 
El camino elegido por Bourdieu en su ensayo es un caso de sociología empírica: las políticas de vivienda en Francia. A partir de allí prueba que las explicaciones económicas no alcanzan para dar cuenta de la realidad sino que hace falta recurrir al sustrato social, o lo que es lo mismo: que la economía necesita de las explicaciones sociológicas. En lugar de oponerse, dice el autor, sociología y economía constituyen una única disciplina que tiene por objeto el análisis de los hechos sociales, y las transacciones económicas no son más que un aspecto. El engaño reside en que la ideología neoliberal ha logrado imponer su visión respecto de los postulados de la ciencia económica, enfrentando al sistema económico (racional), por un lado, con el sistema político y social (ineficiente y perturbador), por el otro. Las estructuras sociales de la economía relee además a Weber, Marx y Polanyi a la luz de los nuevos aportes provenientes de la antropología (Marc Augé) y de la historia (Giovanni Levi), así como también de los datos del Instituto Nacional de Estadística e Investigaciones Económicas de Francia.
“La ciencia económica es muy poderosa, pero no es capaz de determinarlo todo”, explica Bourdieu en la videoconferencia. “Me parece que los sociólogos aceptan aquella división intelectual en la cual los economistas trabajan sobre lo económico y a los sociólogos les toca lo social. Es una división muy potente, pero no tiene bases teóricas ni intelectuales. Los sociólogos tienen que tratar de usar los instrumentos propios para entender las cosas económicas”, dice. En síntesis, propone un análisis estructural de las conductas económicas con el objetivo de invertir las relaciones de dominación intelectual. Semejante proyecto (al igual que varias de sus obras anteriores) ha despertado acusaciones de peso: despotismo, pedantería, poco rigor, exacerbado estructuralismo y la intención de acaparar el sentido y la finalidad de los movimientos sociales europeos (Bourdieu detenta las riendas del polo crítico oriundo de las huelgas de 1995 en Francia, el grupo de intelectuales que buscan poner a disposición del movimiento social el trabajo de sociólogos, psicólogos e historiadores). “Como acumulé prestigio –sostiene–, pienso que debo aportar al mundo político los valores del mundo intelectual.” Y es precisamente con sus “armas científicas” (la sociología) como sale a la arena a firmar solicitadas, enfrenta a la izquierda plural, se acerca a los desempleados en huelga de hambre, a los obreros sin trabajo y va a los comités sindicales, además de hablar con los sin techo. Víctima alguna vez de ese “moralismo de la neutralidad, del no implicarse, de la no intervención”, dispara hoy con gran claridad: “No dejar el trabajo científico en el vestuario, servirse de él como un arma política”.

Fuente: www.pagina12.com.ar/2001/suple/Libros/01-11/01-11-18/nota4.htm

  • Bourdieu no ha muerto, Igor Sádaba Rodríguez, Reis. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 01/01/2004
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